Poesía sin Respeto

Morirse por fuera

El cuerpo se derrumba,

tumbado en la cama, 

como la flor que se arranca 

deja de brillar. 

Con poco aliento 

reclama tiempo

Es absurdo cuando hay un deseo.

Valientes aquellos,

que, con el cuerpo enfermo, 

viven con la fuerza del alma

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