Poesía sin Respeto

Por tu amor, el tiempo eterno

Por una mirada, un mundo,
por una sonrisa, un cielo,
por un beso… ¡yo no sé
qué te diera por un beso!
Gustavo Adolfo Bécquer

Por el mar de tus ojos,
Que son luz donde me pierdo,
por tus hilos de oro puro,
Que me amarran al recuerdo.

Tu blanca sonrisa estalla
e ilumina mi penumbra,
como un sol que todo enciende,
como un rayo que deslumbra.

Y por tu boca de fuego,
Que mi propia piel devora,
Te entrego mi sangre entera,
muriendo hora tras hora.

Mas mi alma no se extingue
En la hoguera del averno:
Te amaré más qua la vida,
más allá del tiempo eterno.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *