No es la respuesta a la petición lo que me interesa,
es la forma en la cual la aceptas o la niegas lo que me motiva.
Religión, dioses y templos los conozco.
Literatura, héroes o villanos, ladrillos me han presentado.
Rezo cuando estoy asustado, oro cuando estoy agradecido.
No sé a quién lo hago,
dirijo a los nombres que aprendí de mamá y que ella aún venera,
pero en mis conversaciones siento que hablo con alguien que es aire, agua, tierra y fuego.
Nadie contesta pero encuentro respuestas
Gravitan en mi cabeza y estómago
Las veo adentro
Escaneo mi cuerpo y mi mente tratando de aprehenderlas
Pero se adhieren impetuosamente a todo el cuerpo
Por alguna razón fortalecen algo cerca al pecho
E inflan mi humanidad semejante.
—Si pudiera definirte, serías espíritu.
—Si pudiera abrazarte, serías humano