Poesía sin Respeto

Dos

Yo no escribo cosas tristes, yo escribo la verdad que habita en mí.

Hay días más fáciles en los que la ternura me abraza y escribo palabras dulces que abrigan mi ser.

Hay otros días, en que la pesadez del mundo me convierte en una sombra y las palabras se vuelven cuchillos afilados.

Sea como sea, todas esas palabras están ahí, las escriben dos personas distintas, no hay verdad absoluta, no hay una sola versión de mí.

A veces sonrío a la vida, otras veces, quiero huir y no volver nunca más. Esa dualidad me recuerda que estoy viva, que tengo corazón.

No soy nada sin mi sombra, no soy nada sin mi luz.

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