Poesía sin Respeto

Traviesa

Mi sangre, mi preciosa sangre,
escarlata, profunda, mi sangre hermosa,
turista por mis venas.

Mi sangre aparece cada mes,
me dice que estoy viva y puedo dar vida.

Mi sangre es la dama
del ajedrez de mi ser,
que se mueve por doquier.

Mi sangre, cuando pierde su rumbo,
es escandalosa y asusta,
no distingue raza ni especie.

Mi sangre, mi bendita sangre
mi curiosa y traviesa sangre,
aquella que me da vida
y también puede matarme.

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