Poesía sin Respeto

Enfermero

Corazón maltrecho
armadura de miedo
Mis ojos se tuercen
esquivando la embestida
en mi espejo reflejos oscuros
no soy yo,
es el pasado podrido.

Me encuentro entre la niebla,
con la vida parpadeando
tenue arrullo
brilla el sol en mis rincones.
Medicina que renueva,
quita la escarcha de mis orillas,
las palabras toman vuelo
sucumbo ante su sonrisa
paciencia, dulzura y calor.

Calma en el alma
vida en la vida,
amor en el amor…
Él, mi amor,
amor, amor, amor amado
Amado mío,
caudal de sosiego
sana mis heridas
derrite con besos
mi pecho de hierro.

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