Poesía sin Respeto

Agata Montoya

En su mente se llama Winter, tiene como quinientos años, es la segunda mujer más poderosa del mundo y su mejor amigo es un macho con alas. En la vida real, se llama Agata, tiene once años, está destinada a ser escritora y su mejor amiga es su mamá. Los pilares de su vida son los libros, la escritura y la música. A pesar de que es pequeña, ya tiene claro cómo quiere vivir, y, a pesar de que no tiene alas, ella siente que vuela todos los días subida en su bicicleta. Ratona de biblioteca, autora de por vida, defensora de los derechos de todo el mundo, cantora de paz, entre otras mil cosas, le gustaría que la definieran como la tormenta del mar en calma. ¿Su frase favorita? Déjame vivir en mi mundo y estamos en armonía.

Una cuestión numérica

Dentro de mí habita esa primera

La bebé recién nacida,
la que lloraba, dormía y comía
como único pasatiempo.

Dentro de mí también está la segunda

La niña pequeña
la inocente que jugaba con peluches,
armaba casitas, leía cuentos
y hablaba con voz quedita

Dentro de mí vive la tercera

La niña ya no tan pequeña,
la que empieza a leer más,
la que habita en la inocencia
y en la astucia

Dentro de mí trabaja la cuarta

La niña del colegio
que se defendía, reía,
charlaba, estudiaba

Dentro de mí sonríe la quinta

La niña que estudia desde casa,
la que ríe y aprende,
llora y se confunde,
pero que a la vez vive, crece y madura

Dentro de mí, en un rinconcito, está la sexta

La que se quedó en Medellín,
la que usa de ancla sus recuerdos
para no ahogarse

Dentro de mí trato de destruir a la séptima

La que…no, mejor no hablar de ella

Dentro de mí está la octava

La que les escribe este poema,
la que sueña, lee y vive feliz

Dentro de mí también viven muchas más,
pero están todas dormidas
y no podemos hacer más que imaginarlas

Un amor real

Tal vez soy demasiado joven para imaginar el amor,
para pintar en ese lienzo en blanco una historia,
pero puedo crear una propia

Mi amor es aquel que se expresa solo con leves gestos,
“Buenos días amor” el primer mensaje del teléfono cuando despiertas.
o ese café con leche que te piden en la cafetería sin que tú digas nada.

En el leve roce de una mano contra la tuya,
en la puerta cerrada cuando dices que necesitas espacio.

El amor se puede ver en la sonrisa asimétrica que te regalan cuando te ven,
o en la carcajada que sueltas cuando se te cae la comida encima.

Pero esto es solo mi definición de amor

MI definición.

Porque, seamos sinceros, ninguna historia es igual a otra.
Porque los amores son tan diversos como las vidas mismas.

Así que… ¿Por qué molestarse en definir el amor si hay miles de definiciones posibles?

Mejor, permitamos que cada uno cree su propia historia de amor verdadero.

Con sus celos,
sus canciones,
sus gestos,
sus caricias,
sus “Te amo”,
sus preocupaciones y rarezas,
sus besos y abrazos.

Dejemos de definir el amor,
y abandonemos la practica de crear historias perfectas para los demás.

En vez de eso concentrémonos en crear la nuestra,
y que sea imperfecta.